SALUD
11 de octubre de 2026
Salud mental en Argentina: por qué la ansiedad y el estrés afectan a cada vez más personas
Factores económicos sostenidos, la sobreexposición a las pantallas y las barreras para acceder a tratamientos explican el aumento de consultas por angustia, insomnio y agotamiento emocional en el país. El análisis de una problemática que impacta en el día a día de miles de familias.
La salud mental se ha consolidado como una de las principales preocupaciones sanitarias y sociales en la Argentina. A pesar de contar con una histórica tradición en la atención psicológica y una elevada proporción de profesionales en la materia, los indicadores de malestar emocional, trastornos del sueño y cuadros de ansiedad han mostrado una tendencia creciente en los últimos años.

Especialistas e investigadores en salud pública coinciden en que el estrés económico sostenido actúa como uno de los principales desencadenantes. La dificultad cotidiana para cubrir necesidades básicas, la inestabilidad laboral y la falta de previsibilidad financiera generan un estado de alerta constante en el organismo, derivando en síntomas severos de angustia y fatiga mental que impactan directamente en la convivencia familiar y social.
A este escenario se suma el fenómeno de la sobreexposición digital. Principalmente en adolescentes y jóvenes, el uso intensivo de redes sociales, el ciberacoso y la lógica del consumo inmediato de información incrementan los sentimientos de soledad y la presión sobre la imagen personal. Asimismo, los efectos secundarios de la pandemia dejaron secuelas no resueltas en el sueño y los ritmos de descanso de gran parte de la población.
Por otro lado, existe una brecha preocupante entre la necesidad de contención y el acceso real a la atención profesional. Si bien la demanda de asistencia psicológica se encuentra en niveles récord, la saturación de las guardias públicas y los costos elevados en el sector privado llevan a que muchas personas posterguen o interrumpan sus procesos de tratamiento.
Frente a esta realidad, los profesionales remarcan la importancia de detectar a tiempo las señales de alarma como la irritabilidad constante, la alteración del sueño o el aislamiento y fortalecer los canales de acompañamiento comunitario e institucional.