7 de agosto de 2026
Al menos cuatro muertos y 15 estudiantes heridos tras un tiroteo en una escuela de Tailandia
El hecho ocurrió en el distrito de Bang Kruai, en la provincia de Nonthaburi, en la escuela Debsirin Nonthaburi, ubicada en las afueras del noroeste de Bangkok
Al menos cuatro personas murieron y 15 estudiantes resultaron heridos este viernes después de que un estudiante abriera fuego en una escuela secundaria de la provincia tailandesa de Nonthaburi, al norte de Bangkok, según informaron las autoridades. Entre las víctimas fatales figuran dos alumnos y dos profesores, mientras que el presunto autor del ataque, también estudiante de la institución, murió tras el hecho.
El viceministro del Interior, Polapee Suwanchwee, confirmó a la cadena pública Thai PBS que el ataque ocurrió en la escuela Debsirin Nonthaburi, una de las instituciones educativas más prestigiosas de la provincia vecina a la capital tailandesa.
El funcionario precisó que los 15 estudiantes heridos sufrieron lesiones al intentar escapar del establecimiento y no como consecuencia de los disparos. Además, indicó que el adolescente utilizó una pistola y que el Ministerio del Interior abrió una investigación para determinar cómo obtuvo el arma.
La versión sobre la muerte del atacante presenta diferencias entre los reportes oficiales y los medios locales. Algunos informes señalaron que agentes de policía abatieron al sospechoso, mientras que otros indicaron que el joven se quitó la vida tras el ataque. El teniente coronel Dechrapee Kongdee, comandante de la policía provincial de Nonthaburi, confirmó a Reuters que el presunto autor era un estudiante del establecimiento y sostuvo que murió después del tiroteo.
El primer ministro de Tailandia, Anutin Charnvirakul, expresó su consternación por el episodio durante una declaración ante la prensa en la Casa de Gobierno de Bangkok. "Es un incidente terrible. Nunca debió haber ocurrido. ¿Cómo pudo suceder esto en nuestro país?", afirmó el jefe del Gobierno.
Uno de los alumnos de la escuela relató a Reuters los momentos posteriores al inicio del ataque. El estudiante, de 18 años, explicó que en un primer momento no comprendió qué sucedía. "Al principio no pensé que fuera un arma", sostuvo. Luego describió la secuencia de los disparos: "Hubo muchos disparos: bang bang bang. Luego se hizo el silencio. Luego volvió a empezar".
Fotografías difundidas por los servicios de emergencia mostraron a decenas de estudiantes fuera del establecimiento mientras ambulancias atendían a los heridos. Otras imágenes exhibieron a personas sobre camillas junto a los vehículos sanitarios y a personal médico prestando asistencia.
Además, fotografías publicadas por medios locales mostraron a un adolescente, presuntamente el atacante, vestido con uniforme escolar de color morado y con un bolso negro cruzado al hombro. En las imágenes también aparecían varios casquillos de bala sobre el suelo.
Tras el ataque, el tránsito en las inmediaciones de la escuela permaneció prácticamente paralizado, según constató un periodista de la AFP. La prensa local informó que numerosos padres acudieron al establecimiento para retirar a sus hijos luego del tiroteo.
El episodio volvió a poner el foco sobre la circulación de armas de fuego en Tailandia. El país registra una de las tasas más elevadas de posesión de armas del sudeste asiático. Según datos de Small Arms Survey (SAS) correspondientes a 2017, los civiles poseían más de 10,3 millones de armas de fuego, una cifra equivalente a 15 armas por cada 100 habitantes, o aproximadamente una por cada siete personas.
De acuerdo con la base de datos de la Carga Mundial de Enfermedades 2019 del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington, Tailandia ocupa además el segundo lugar del sudeste asiático en homicidios cometidos con armas de fuego, solo por detrás de Filipinas.
Las promesas formuladas en los últimos años para endurecer la legislación sobre armas no evitaron nuevos episodios de violencia armada.
En febrero de este año, otro estudiante abrió fuego en una escuela del sur del país. Ese ataque dejó un director muerto y dos estudiantes heridos, según las autoridades. El adolescente utilizó el arma perteneciente a un oficial de policía. En aquella oportunidad, un jefe policial informó que el sospechoso había recibido tratamiento psiquiátrico y contaba con el alta médica.
El antecedente más grave ocurrió en 2022, cuando un expolicía armado con una pistola y un cuchillo irrumpió en una guardería del norte de Tailandia. El ataque dejó 36 muertos, entre ellos 24 niños y 12 adultos, y figura entre las peores masacres registradas en la historia reciente del país.
(Con información de REUTERS y AFP)