JUDICIALES
5 de junio de 2026
"Eso no es amor": el desgarrador testimonio de Martina tras la condena a 10 años de su agresor en San Juan
Rompió el silencio. Luego de que la Justicia dictara la sentencia contra Matías Olmedo por intentar asesinarla en Chimbas, la joven confesó el calvario que vivió y dejó un fuerte mensaje: "Siento mucha tranquilidad, por fin voy a poder respirar".
El veredicto de 10 años de prisión efectiva contra Matías Olmedo trajo consigo un esperado manto de justicia, pero sobre todo, paz. Tras escuchar el fallo del tribunal sanjuanino por el intento de femicidio que sufrió en enero de 2025 en Chimbas, Martina, la víctima de este feroz ataque, habló con la prensa y no ocultó el enorme alivio que siente tras meses de angustia y noches sin dormir.
"Tenía mucho miedo de que no le dieran nada. Muchas personas me decían que quizás al otro día estaba afuera y eso me generaba mucha angustia. Ahora, con los 10 años que le han dado, siento mucha tranquilidad", aseguró la joven visiblemente conmovida, rodeada de familiares, amigas y compañeras de trabajo que la acompañaron en los pasillos de Tribunales.
Al recordar los momentos previos al ataque y cómo era la relación con Olmedo, Martina fue tajante al describir el círculo de violencia y el aislamiento extremo al que era sometida de manera diaria.
"No me cuidaba, él me tenía bajo su control todo el tiempo. Yo tenía que hacer todo lo que él quería, no podía hablar con otras personas ni tener amigos. Él tenía que ser el centro de mi mundo", reveló la joven.
A este control asfixiante se sumaban amenazas de muerte constantes que se extendieron en el tiempo: "Me decía que nunca me iba a dejar en paz, que siempre me iba a buscar, no importaba si pasaban dos meses o dos años".
La joven admitió que el proceso judicial la tuvo en vilo, generándole un cuadro de ansiedad severo. "El último tiempo fue muy agotador. Me costaba mucho dormir, igual que cuando volví a mi casa después de lo que pasó. Estaba muy nerviosa y angustiada", relató sobre el impacto psicológico que le dejó el brutal episodio.
Con notable firmeza, Martina buscó capitalizar la visibilidad de su caso para enviarle un mensaje directo a todas aquellas mujeres sanjuaninas que hoy están atrapadas en una relación violenta.
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Romper el aislamiento: "Que se apoyen en las personas que las quieren, porque nunca van a estar solas".
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Identificar las señales: "Que no se encierren en esa sola persona que las excluye de todos los demás y las hace sufrir. Me alejaba de mis padres y me maltrataba. Si las hace sufrir, eso no es amor".
## El deseo de volver a empezar
Hacia el final de sus declaraciones, la joven confesó que, más allá de los montos de pena que se barajaban inicialmente en la querella y la fiscalía, el fallo dictado este viernes por la mayoría del tribunal cumple con su mayor anhelo individual: la libertad de caminar sin miedo.
"Desde el primer momento le dije a mi abogada que ella podía pedir 22 años, pero que yo me conformaba con 10. Me conformaba con saber que iba a poder estar tranquila todo este tiempo y rehacer mi vida", concluyó Martina, cerrando así el capítulo más oscuro de su historia para dar inicio a su propia reconstrucción.
