POLICIALES
20 de junio de 2026
Cae una conocida mechera en el microcentro: robó ropa de la Selección y ya tenía antecedentes violentos
Rocío Florencia Echegaray (31) fue detenida en Tucumán y Laprida tras sustraer prendas de un local de Avenida Libertador. Las cámaras de seguridad fueron clave. En mayo ya había protagonizado un violento ataque a palazos en otro comercio.
El microcentro sanjuanino volvió a ser escenario de la delincuencia bajo la modalidad de "mechera". Este viernes, comerciantes y transeúntes se vieron sorprendidos por un rápido operativo policial que terminó con la detención de Rocío Florencia Echegaray, de 31 años, una mujer con domicilio en Chimbas que ya es un nombre conocido y temido en el ambiente comercial de la provincia.
El hecho se desencadenó tras una denuncia al 911 por un presunto robo en un local ubicado en Avenida Libertador al 180 Este. Según informaron fuentes policiales, la sospechosa logró sortear la seguridad del negocio y salir a la calle con varias prendas ocultas entre su ropa, sin haber pasado por la caja.
La alerta temprana encendió las alarmas de las fuerzas de seguridad, que iniciaron una breve persecución. El operativo cerrojo dio sus frutos a las pocas cuadras, logrando interceptar y detener a la mujer en la intersección de las calles Tucumán y Laprida.
Al momento de la requisa de urgencia, los efectivos policiales encontraron entre las pertenencias de Echegaray el botín sustraído: un buzo deportivo Adidas con las insignias de la Selección Argentina, un pantalón deportivo y un body.
Clave para la causa: Las cámaras de seguridad del comercio fueron decisivas para registrar el modus operandi de la mujer y sostener la denuncia del propietario, quien reconoció la mercadería como propia en el acto.
Debido a esto, la detenida quedó inmediatamente vinculada a una causa judicial caratulada como hurto en grado de tentativa.
El arresto de Echegaray no pasó desapercibido entre los trabajadores de la zona, ya que su nombre venía generando una profunda indignación. Hace apenas unas semanas, el pasado 12 de mayo, la mujer había sido arrestada junto a otra cómplice tras un violento episodio en el local Casa Avellaneda.
En aquella oportunidad, el intento de robo derivó en un escándalo mayúsculo cuando las empleadas del comercio intentaron frenarlas. La respuesta de las delincuentes fue de una agresividad extrema, incluyendo insultos xenófobos, amenazas de muerte, golpes de puño y hasta palazos. Con esta nueva reincidencia, la bronca y la preocupación del sector comercial de San Juan sigue en aumento.
