FúTBOL
19 de abril de 2026
El Monumental revivió un ritual clásico: 52 toneladas de papelitos en un recibimiento histórico para River
En el marco del Superclásico ante Boca, los hinchas de River montaron una puesta en escena impresionante. Tres semanas de trabajo artesanal, 52.000 kilos de papel y una logística milimétrica transformaron el estadio en una postal de época en honor a la memoria riverplatense.
El Estadio Monumental fue escenario este domingo de una postal que parecía reservada para los recuerdos. En la antesala del Superclásico frente a Boca, por la fecha 15 del Torneo Apertura, los hinchas de River Plate protagonizaron un recibimiento masivo que rememoró las épocas doradas de los años 90 y principios del 2000: 52 toneladas de papelitos cubrieron la totalidad del estadio, creando un efecto visual envolvente y cargado de emoción.

Una logística de precisión para un hito artesanal Detrás de la imagen imponente, hubo un trabajo silencioso pero titánico. Durante tres semanas, integrantes de la Subcomisión del Hincha se dedicaron a la tarea artesanal de cortar y organizar las 52 toneladas de papel. La estrategia fue clave: se distribuyó una bolsa cada cuatro asientos para garantizar que el efecto fuera total.
Al salir el equipo de Eduardo Coudet al campo de juego, la sincronización fue absoluta. La decisión de acopiar el material en las bandejas altas permitió que la caída fuera más prolongada y vistosa. Una vez finalizado el show, la logística continuó con el trabajo de 50 sopladoras alquiladas por el club y decenas de voluntarios, quienes se encargaron de limpiar el césped para permitir el inicio del encuentro.

Homenaje a la memoria: El “Beto” Alonso como bandera El recibimiento no fue solo una cuestión de volumen, sino de identidad. La hinchada desplegó un inmenso telón con la leyenda “Gracias Beto”, homenajeando a Norberto Alonso a 40 años de su histórico gol en La Bombonera. La imagen del ídolo, sumada a banderas con la emblemática pelota naranja y el histórico escudo del león, tiñeron las tribunas de blanco y rojo, reforzando el vínculo entre las leyendas del club y las nuevas generaciones.
Ovaciones y clima de Superclásico La presentación de los jugadores ya había anticipado el clima fervoroso de la noche. Sebastián Driussi se llevó la ovación más cerrada del público, seguido por el reconocimiento a Gonzalo Montiel y Lucas Beltrán. Tanto el cuerpo técnico de Coudet como Facundo Colidio sintieron el respaldo inmediato de los hinchas en un Monumental que, a pesar del pequeño incidente con un foco de incendio rápidamente controlado, vivió una jornada de celebración absoluta.
Un mensaje de identidad Con este despliegue, River logró reactivar una tradición que parecía relegada por las normativas de seguridad actuales. La iniciativa no solo devolvió el color a las tribunas, sino que funcionó como una declaración de principios: la recuperación de los rituales que hacen al folclore del fútbol argentino. Fue, en definitiva, una reconstrucción colectiva de la memoria que quedará guardada como una de las imágenes más impactantes de los últimos años.
