INTERNACIONALES
7 de abril de 2026
Ola de ataques contra la infraestructura estratégica en Irán: bombardearon puentes y ferrocarriles
Carreteras y vías de trenes clave fueron destruidos en el interior del país, mientras explosiones sacudían la terminal petrolera de la isla de Kharg. La Guardia Revolucionaria amenazó con "privar de petróleo" a Occidente en respuesta
Una ofensiva coordinada golpeó este martes múltiples puntos de la infraestructura estratégica de Irán, destruyendo puentes clave, paralizando la red ferroviaria nacional y sacudiendo el principal centro de exportación de crudo del país en la isla de Kharg.
En el centro del país, un ataque contra el puente ferroviario de Yahya Abad, en la ciudad de Kashan, dejó un saldo de al menos dos personas muertas y tres heridas, según informó Akbar Salehi, funcionario de seguridad de la provincia de Isfahan, a la agencia oficial de noticias IRNA.
Casi simultáneamente, en la provincia de Qom, al sur de la capital, el vicegobernador Morteza Heydari confirmó a la televisión estatal que proyectiles enemigos impactaron un puente vital de las líneas de comunicación en el oeste de la provincia, afectando gravemente el tránsito hacia Teherán.
En el norte del país, una de las autopistas más importantes de la región, que conecta la ciudad de Tabriz con la capital, Teherán, a través de Zanjan, fue cerrada debido a un ataque aéreo. Según informó la agencia oficial de noticias IRNA, citando a la oficina de gestión de crisis de la provincia de Azerbaiyán Oriental, el impacto ocurrió a unos 90 kilómetros de Tabriz. Un canal de Telegram vinculado a la Guardia Revolucionaria precisó que el proyectil alcanzó un puente elevado, bloqueando el tránsito en esta ruta vital para el comercio septentrional.
La campaña contra el sistema de transporte iraní se extendió hasta el noreste, donde las autoridades de Mashhad, la segunda ciudad más poblada de Irán, se vieron obligadas a cancelar todos los movimientos de trenes. El gobernador Hassan Hosseini atribuyó la medida a una advertencia emitida por el ejército israelí, que instó a la población a evitar el uso de los ferrocarriles.
El mando militar de Israel confirmó más tarde haber completado una "amplia ola de ataques" contra decenas de sitios de infraestructura en diversas áreas de Irán, aunque no ofreció detalles específicos sobre los objetivos alcanzados.
Esta oleada de impactos en el interior del país coincidió con informes de fuertes explosiones en la isla de Kharg, un punto neurálgico que gestiona aproximadamente el 90% de las exportaciones de petróleo de Irán. El incidente en Kharg eleva la tensión a niveles críticos, especialmente después de que el presidente Donald Trump declarara el pasado domingo en una entrevista con el Financial Times su intención de "apropiarse del petróleo de Irán" y tomar el control físico de la isla.
Los ataques ocurren a pocas horas de que expire el plazo final del presidente estadounidense Donald Trump para que la República Islámica reabra el crucial Estrecho de Ormuz.
La retórica entre Washington y Teherán alcanzó un punto de ebullición cuando Trump advirtió que, si el tráfico marítimo no se reanuda totalmente para las 8:00 p.m. (hora de Washington), lanzará ataques devastadores. "Cada puente en Irán será diezmado para las 12 de la noche de mañana", sentenció el mandatario estadounidense, amenazando con dejar las centrales eléctricas "ardiendo y explotando" hasta quedar inutilizables.
En respuesta, el gobierno iraní hizo un llamado a estudiantes, atletas y artistas para rodear las instalaciones energéticas, calificándolas de "capital y activos nacionales". El presidente Masoud Pezeshkian afirmó en redes sociales que 14 millones de personas se han ofrecido como voluntarios para la defensa, declarándose él mismo listo para dar la vida por la nación.
Ante la magnitud de los daños en la infraestructura nacional, que incluye el cierre de carreteras principales en el norte del país, el Cuerpo de los Guardianes de la Revolución emitió una severa advertencia. El ejército ideológico iraní afirmó que sus reservas de "contención" han terminado y amenazó con lanzar acciones que privarán a Estados Unidos y sus aliados del petróleo y el gas de la región "durante años" si se cruzan sus líneas rojas. Según el comunicado, la respuesta de Teherán no se limitará a la zona de conflicto inmediata, sino que se extenderá más allá de la región.
La escalada ha provocado una reacción urgente de Qatar, que advirtió este martes que la guerra en Oriente Medio está alcanzando un umbral donde ya no podrá ser controlada.
"Llevamos advirtiendo desde 2023 de que, si no se frena la escalada, llegaremos a una situación que será imposible de controlar, y estamos muy cerca de ese punto", declaró Majed al-Ansari, portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Qatar. "Por eso hemos estado instando a todas las partes a que encuentren una solución y una forma de poner fin a esta guerra antes de que sea demasiado tarde".
