3 de noviembre de 2024
Las expectativas del Gobierno sobre las elecciones en EE.UU. y la proyección de una visita de Milei si gana Trump
En la Casa Rosada cruzan los dedos por el líder republicano y evalúan el momento para un eventual viaje a Washington si se impone sobre Kamala Harris. Analizan la agenda presidencial, que incluye las visitas de Macron y Meloni, y su participación en el G20. Mañana asume Werthein y se anunciarán cambios en la Cancillería
El Presidente y el magnate mantienen comunicación directa, principalmente por chat, y desde que asumió Milei compartieron una serie de encuentros de manera presencial, con fotos incluidas. En su entorno aseguran que el empresario lo tiene en alta estima, y recuerdan con satisfacción la reunión anual de la Conferencia de Acción PolÃtica Conservadora (CPAC), en Maryland, a la asistió Milei en febrero, donde Trump lo mencionó con nombre y apellido durante el discurso que brindó a sus enfervorizados seguidores y lo recibió tras bambalinas. Descuentan que, en caso de que logre asumir la presidencia, Trump lo privilegiarÃa, por la afinidad de ideas y el vÃnculo personal que mantienen.
Mientras cruzan los dedos, en la Casa de Gobierno no descartan que Milei viaje a Estados Unidos para saludar a Trump en la eventualidad de que salga victorioso de la contienda con la vicepresidenta de Joseph Biden. Pero, si bien lo ven “muy posibleâ€, ni siquiera sus alfiles más cercanos se atreven a confirmarlo. “Hay que ver cómo se desarrollan las cosas, hay que tener pacienciaâ€, dijeron, con una sonrisa.Además, analizan las posibilidades en la agenda internacional del Presidente. Milei tiene prevista una visita de su par de Francia, Emmanuel Macron, posiblemente para el 16 de noviembre; dos dÃas después, el 18, viajará a RÃo de Janeiro para participar del G20; el 19 o el 20 recibirá a la primer ministra de Italia, Georgia Meloni; y, como adelantan en los medios norteamericanos, el conteo de los votos en EE.UU. podrÃa extenderse.Además de esa eventual visita de Milei a EE.UU., el nuevo canciller, Gerardo Werthein, que cumplÃa funciones como embajador en ese paÃs, adelantó su asunción, que hasta el viernes estaba prevista para después de las elecciones pero se adelantó. La ceremonia de toma de mando será mañana y el el embajador ya está en Buenos Aires preparando los detalles de su desembarco. “Está armando su equipoâ€, dijeron en el Gobierno ayer. Y adelantaron que posiblemente mañana, lunes, anuncie nuevas desvinculaciones y nombramientos.
En los pasillos del Palacio San MartÃn reina la reserva y cierto grado de temor por la llegada de Werthein. Todos se cuidan de levantar el perfil, y nadie se siente a salvo mientras corren los rumores. Por caso, cuentan que Werthein tenÃa una relación tensa con el secretario de PolÃtica Económica, Marcelo Zima, que serÃa desplazado. Y mañana se concretarÃan las salidas de los subsecretarios de Asuntos Americanos, Mariano Vergara, y de PolÃtica Exterior, Marcia Levaggi, que respondÃan al ex vicecanciller Leopoldo Sahores, que renunció cuando le recortaron funciones tras el nombramiento del secretario de Culto y Civilización, Nahuel Sotelo, hombre de Santiago Caputo que absorbió el área de Derechos Humanos.Entretanto, la salida de Mondino genera coletazos inesperados. El PRO, principal socio polÃtico del Gobierno está a la defensiva. Maci y los suyos tienen anotada en la lista de aciertos de su gobierno la polÃtica exterior, con el hito de la celebración cumbre del G20 en Buenos Aires, y algunos de sus referentes en el área desaprueban la “purga ideológica†en el cuerpo diplomático de la que alardean en la cúpula libertaria.
Con la llegada de Werthein, las siempre latentes expectativas de “dar una mano†con cuadros polÃticos de PRO en la polÃtica exterior parecen haber quedado truncas. E incluso hay rumores sobre un desplazamiento de Paola Di Chiaro, la secretaria de Malvinas, que habÃa cumplido funciones en el gobierno porteño. Según dicen, por el malestar que generaron las polÃticas vinculadas al conflicto con Gran Bretaña en la Casa Rosada durante la gestión de Mondino. Por otro lado, nadie pone las manos en el fuego sobre la continuidad de Eduardo Bustamante, el recién nombrado vicecanciller, que también proviene de la tribu amarilla.Por fuera de las dudas sobre los cargos, la polÃtica exterior de Werthein estará centrada en ajustar las votaciones del paÃs ante los organismos internacionales con Israel y, en la mayor parte, con Estados Unidos. Por caso, después de la decisión de Mondino de votar en contra del embargo en Cuba (que le valió su continuidad en el cargo, justamente porque significó diferenciarse de la posición de esos paÃses) en la siguiente votación sobre la isla, que versará sobre la situación de los Derechos Humanos, el Gobierno tiene previsto pasar de la abstención habitual al rechazo, justamente para alinearse en esa dirección.
