NACIONALES
20 de octubre de 2026
Giro en la causa contra el ginecólogo Gustavo Kumiega: suman imputaciones por estafa, violencia obstétrica y cirugías fantasma
El médico chaqueño de 57 años acumula diez denuncias penales por abusos sexuales en consultas, mala praxis y violencia de género. La fiscalía investiga un ardid para inventar diagnósticos graves y cobrar procedimientos quirúrgicos que nunca realizaba.
La investigación contra el ginecólogo Gustavo Kumiega en la provincia de Chaco dio un giro dramático al sumarse una grave imputación por estafa, lesiones y violencia obstétrica. El médico, de 57 años y con una trayectoria consolidada en la región, enfrenta un acumulado de diez denuncias penales que van desde abusos sexuales durante consultas médicas hasta intervenciones quirúrgicas fantasma, mala praxis y violencia de género.
La titular del Equipo Fiscal N° 6, Mariana Echarri, detalló en conferencia de prensa los pormenores de la compleja trama delictiva que investiga el Ministerio Público. Del total de las presentaciones, seis corresponden a abusos sexuales cometidos en el marco de la atención médica, tres a hechos de mala praxis por procedimientos irregulares y una a un ataque contra una expareja fuera del ámbito profesional.
El ardid de las cirugías fantasma y el fraude económico
El núcleo de la nueva acusación radica en un sistema de manipulación psicológica y fraude económico. Según la hipótesis fiscal, el especialista diagnosticaba patologías inexistentes o exageraba cuadros médicos complejos, convenciendo a las pacientes de que necesitaban operaciones urgentes y de alto riesgo para salvar su salud.
Una de las denunciantes, identificada como M.V., relató que en marzo de 2022 fue intervenida quirúrgicamente tras recibir el diagnóstico de tres miomas de gran tamaño, bajo la promesa médica de que su cuadro exigía la extirpación urgente de sus órganos reproductivos. Sin embargo, pericias y estudios posteriores expusieron la maniobra: tras las intervenciones, el profesional cobraba las prestaciones a las obras sociales y simulaba procedimientos que en realidad no realizaba, dejándola con secuelas físicas y psicológicas severas.
Patrón de abusos en el consultorio y violencia de género
El caso tomó impulso inicial a partir de una serie de testimonios de pacientes que expusieron situaciones de vulnerabilidad y sometimiento dentro del espacio de consulta. Las denuncias por abuso sexual agravado describen un patrón recurrente donde el profesional se aprovechaba de la asimetría de poder, la privacidad del examen ginecológico y la confianza depositada por las víctimas para realizar manoseos y conductas inapropiadas sin consentimiento.
A este cuadro se sumó la denuncia impulsada por una expareja de Kumiega, quien aportó elementos sobre episodios de violencia física y abusos ocurridos fuera del ámbito hospitalario. Este testimonio resultó determinante para consolidar la prisión preventiva del acusado, permitiendo a los investigadores trazar un perfil sobre el ejercicio sostenido de la violencia y la manipulación por parte del médico.
Allanamientos e investigación sobre posibles complicidades
Los investigadores avanzan ahora sobre la red de complicidades y la trazabilidad de los expedientes médicos presentados ante las prestadoras de salud. Aunque la fiscalía indicó que aún es prematuro determinar si otros profesionales —como instrumentadores, anestesistas o personal de clínica— formaban parte activa de la maniobra, los allanamientos realizados en los centros médicos donde operaba permitieron secuestrar historias clínicas, registros de facturación y material informático clave.
Mientras Kumiega permanece detenido y se multiplican los testimonios de mujeres que rompen el silencio en la provincia, la causa se convirtió en uno de los escándalos sanitarios y judiciales más graves de los últimos años en Chaco, exponiendo graves fallas en los mecanismos de control de la práctica médica privada.