POLICIALES
15 de septiembre de 2026
Silencio en la Villa 1° de Mayo: el crimen a quemarropa que sacudió la noche de Chimbas
La tranquilidad de la noche del lunes en el departamento de Chimbas se quebró de golpe. Lo que parecía ser una jornada rutinaria en la Villa 1° de Mayo mutó en cuestión de segundos en una escena de horror, gritos y despliegue policial. En el interior de una vivienda ubicada en las inmediaciones de calle 25 de Mayo y Proyectada, una vida se apagó de forma implacable: Martín Gonzalo Quinteros, un joven de apenas 19 años, fue asesinado de un disparo certero en el rostro.
Eran cerca de las 23:00 cuando el tiempo pareció detenerse dentro de la casa. En un principio, los primeros reportes barajaban la hipótesis de que el joven se encontraba acompañado por su núcleo familiar. Sin embargo, con el correr de las horas, el avance de la investigación judicial y los testimonios recogidos en el lugar terminaron por esclarecer la postal inicial: Martín estaba junto a su novia, una menor de edad.
La intimidad de la pareja se vio violentamente interrumpida. No hubo llamados a la puerta ni discusiones prolongadas previas; la crónica policial señala que al menos dos personas irrumpieron de manera abrupta en la finca. Fue una ejecución directa y sin mediación de palabras. Uno de los atacantes disparó a corta distancia y el proyectil impactó de lleno en el rostro de Quinteros, provocándole lesiones gravísimas incompatibles con la vida.
Los agresores escaparon a toda velocidad con rumbo desconocido, dejando tras de sí un escenario desolador, sumido en el desconcierto y los gritos de auxilio. Minutos más tarde, las sirenas rompieron el silencio del vecindario. Una ambulancia del Servicio 107 acudió de urgencia al domicilio. Lamentablemente, los profesionales de la salud que descendieron del móvil médico solo pudieron corroborar lo inevitable: el joven ya no tenía signos vitales; el balazo había sido letal.
La escena quedó rápidamente rodeada de un fuerte operativo policial. Personal de la comisaría jurisdiccional cercó la zona para preservar las pruebas, mientras efectivos de la UFI Delitos Especiales y de las brigadas investigativas comenzaron a rastrillar el sector en busca de vainas servidas, huellas y cualquier rastro que permitiera reconstruir los movimientos de los homicidas.
La investigación en marcha
Con el correr de las horas, el caso sumó tensiones y directrices judiciales claras. Los investigadores trabajan contrarreloj basándose en el testimonio clave de la menor que presenció el ataque, una pieza fundamental para intentar dar con el rostro y la identidad de los prófugos.
Mientras la comunidad de Chimbas expresa su conmoción por la violencia del episodio, la gran incógnita sigue flotando en el aire de la Villa 1° de Mayo: ¿Quiénes eran los atacantes y por qué transformaron esa vivienda en el escenario de un crimen directo? La respuesta la tiene ahora la Justicia, que mantiene los operativos activos para cerrar el cerco sobre los responsables.