NACIONALES
1 de junio de 2026
Escándalo y millones: cómo funcionaba "La banda de los mendocinos" y la red de coimas en ARSAT
La detención de Facundo Leal con más de 2 millones de dólares y drogas destapó una trama oculta de corrupción. Contrataciones directas, sobreprecios y el saqueo de containers de la Red Federal de Fibra Óptica bajo la lupa judicial.
Lo que comenzó como la investigación de un robo común en la localidad bonaerense de San Fernando terminó por abrir una verdadera "caja de Pandora" de la corrupción estatal. La reciente detención de Facundo Leal, expresidente de la empresa estatal de telecomunicaciones ARSAT y del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), dejó al descubierto una presunta red criminal enquistada en el Estado, apodada internamente como “La banda de los mendocinos”.
El caso sumó ribetes cinematográficos tras el allanamiento al departamento de Leal en el exclusivo barrio porteño de Palermo. Allí, los efectivos policiales secuestraron cerca de 650.000 dólares en efectivo, pesos argentinos, divisas de otros seis países y dosis de estupefacientes como ketamina, MDMA y cocaína.
Posteriormente, en un operativo en su residencia de Mendoza, la Justicia halló otros 1.7 millones de dólares prolijamente organizados en fajos termosellados. En total, la fortuna bajo sospecha supera los 2.5 millones de dólares.
El robo que delató la trama: 15 containers saqueados
El hilo conductor de la causa penal se remonta a enero de 2024, cuando se denunció un millonario robo en un depósito de San Fernando operado por la firma privada Argentina Logistic Services (ALS). En ese lugar se resguardaba material tecnológico de altísimo valor perteneciente a la Red Federal de Fibra Óptica de ARSAT.
Los peritos descubrieron que 15 containers habían sido completamente saqueados. Al avanzar con la causa e incautar los teléfonos celulares de los sospechosos, los investigadores encontraron chats explícitos que revelaron un entramado sistemático de direccionamiento de contratos, sobreprecios y el presunto pago de retornos (coimas) entre funcionarios públicos y directivos empresariales.
El "modus operandi" de las contrataciones directas
De acuerdo con el expediente judicial, la ingeniería para favorecer a la empresa logística comenzó a gestarse a mediados de 2021:
-
El nexo comercial: El 29 de junio de 2021, Juan Andrés Navarro (entonces gerente comercial de ARSAT e integrante del grupo mendocino) firmó un memorándum clave para mudar el depósito de los bienes estatales a los galpones de ALS, exigiendo que se avanzara mediante el mecanismo de contratación directa.
-
La aduana interna: Otro actor central en la mira es Gerardo Boschin (ex subgerente de Compras de ARSAT y expresidente de Trenes Argentinos Operaciones). Según la investigación, Boschin era el encargado de "filtrar" a los empresarios el estado de los expedientes internos. Entre 2021 y 2024, firmó órdenes de compra a favor de ALS por un total de 1.930.861 dólares y 40.300.000 pesos.
Los mensajes recuperados del teléfono de Fernando Diego Paredes, presidente de ALS, contendrían referencias explícitas a los montos de dinero y coimas destinados a los funcionarios jerárquicos a cambio de los millonarios contratos de grúas, depósitos y transporte.
Quiénes son los empresarios y directivos involucrados
La mira judicial no solo está puesta en los exfuncionarios públicos, sino también en la cúpula de la empresa logística ALS, donde resuenan apellidos vinculados al sector del transporte. Entre los imputados e investigados figuran:
-
Diego Padilla (vicepresidente de ALS e hijo del vicepresidente de Transportes Padilla) y Gastón Walter Padilla (director suplente).
-
Fernando Diego Paredes, presidente de la compañía y presunto intermediario en los chats de los retornos.
-
Sofía Varela Vizgarra, gerenta general de la empresa, cuyos movimientos laborales recientes (actualmente en la firma Tradelog) también están siendo rastreados.
La causa, que avanza a paso firme en los tribunales federales, promete transformarse en uno de los escándalos de corrupción y lavado de dinero más ruidosos del último tiempo, salpicando tanto a las gestiones anteriores como a las estructuras de control del transporte y las telecomunicaciones nacionales.
