12 de mayo de 2026
Un informe reveló que Hamas utilizó la violencia sexual como arma de terror en su ataque del 7 de octubre de 2023
La investigación concluyó que los abusos fueron cometidos de forma coordinada y deliberada contra civiles y rehenes durante la masacre en Israel
Una comisión civil independiente israelí concluyó que Hamas y otros grupos terroristas palestinos utilizaron violencia sexual de manera "sistemática y generalizada" durante el ataque del 7 de octubre de 2023 contra Israel.
El informe, elaborado tras dos años de investigación, sostiene que las agresiones sexuales no fueron hechos aislados, sino parte de una estrategia deliberada para aterrorizar a las víctimas y al conjunto de la sociedad israelí.
El documento, titulado Silenced No More (Nunca más silenciadas), fue preparado por la Comisión Civil sobre los Crímenes del 7 de Octubre contra Mujeres y Niños, una organización creada tras la masacre para recopilar pruebas y testimonios de sobrevivientes y rehenes. El reporte tiene unas 300 páginas y se basó en más de 430 entrevistas formales e informales, además de videos, fotografías y visitas a los lugares atacados.
La investigación identificó 13 formas distintas de violencia sexual y de género cometidas durante la ofensiva terrorista. Entre ellas figuran violaciones grupales, mutilaciones sexuales, torturas, abusos post mortem y agresiones perpetradas delante de familiares.
"La escala, coordinación y repetición de estas conductas demuestran un ataque sistemático y extendido contra civiles en el que la violencia sexual fue utilizada deliberadamente como método de terror", afirma el informe.
La presidenta de la comisión, la jurista israelí Cochav Elkayam-Levy, explicó que la investigación surgió también como respuesta a los intentos de negar los abusos cometidos durante la masacre.
"Lo que vimos fue un odio profundo destinado a humillarnos y aterrorizarnos como pueblo, como nación y como mujeres", declaró.
El ataque del 7 de octubre dejó alrededor de 1.200 muertos y 250 secuestrados, después de que unos 5.600 integrantes de Hamas y otras organizaciones armadas cruzaran la frontera desde Gaza e irrumpieran en comunidades israelíes, bases militares y el festival de música Nova.
El informe incluye testimonios de sobrevivientes, rescatistas y ex rehenes. Darin Komarov, testigo del ataque en el festival Nova, relató ante la comisión: "Escuché una violación en la que se la iban pasando de uno a otro. Por los gritos, parecía herida. Eran gritos que nunca escuchaste en ningún lado".
La investigación también documentó casos de hombres víctimas de violencia sexual. Un sobreviviente identificado como "D" declaró que sufrió violación grupal y torturas mientras era retenido por terroristas. "Me golpeaban cuanto más me resistía. Lastimaron mis genitales. Se reían de mí como si fuera un juguete sexual", afirmó en su testimonio.
Los investigadores sostienen que numerosos cuerpos hallados tras la masacre presentaban señales compatibles con agresiones sexuales. Entre las evidencias mencionadas aparecen víctimas desnudas o parcialmente desnudas, heridas de bala en los genitales y cadáveres mutilados.
La comisión concluyó además que Hamas utilizó las redes sociales como parte de la ofensiva psicológica. Según el reporte, los terroristas grabaron y difundieron imágenes y videos de los ataques, e incluso enviaron material directamente a familiares de las víctimas. "El objetivo era intimidar, humillar y sembrar terror", sostiene el documento.
"En múltiples lugares y fases del ataque, incluyendo el secuestro, el traslado y el cautiverio, Hamas y sus colaboradores emplearon tácticas recurrentes de abuso sexual y tortura contra las víctimas", señala el informe.
"Estos crímenes se caracterizaron por una crueldad extrema y un profundo sufrimiento humano, a menudo infligidos de maneras diseñadas para intensificar el terror y la humillación", agrega.
Los abusos sexuales también habrían continuado durante el cautiverio en Gaza. Ex rehenes denunciaron agresiones sexuales, amenazas y coerción. Algunas víctimas aseguraron haber sido obligadas a realizar actos sexuales contra otros cautivos o incluso contra miembros de sus propias familias.
El informe afirma que estos hechos podrían constituir crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y actos genocidas bajo el derecho internacional. Por eso, la comisión recomendó que Israel procese específicamente a los responsables por delitos sexuales y violencia de género.
La investigación recibió el respaldo de figuras internacionales como la ex secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton, el ex presidente de la Corte Suprema israelí Aharon Barak y especialistas en derecho internacional vinculados a tribunales de la ONU.
El informe fue publicado días después de que el Parlamento israelí aprobara una ley para crear un tribunal especial que juzgue a los responsables del ataque del 7 de octubre. La nueva legislación contempla específicamente cargos por delitos sexuales junto con acusaciones por terrorismo y crímenes de guerra.
