20 de febrero de 2026
Revelan una red de tráfico de petróleo ruso que recaudó 90 mil millones de dólares para financiar la invasión de Putin a Ucrania

Una serie de empresas con conexiones internacionales al servicio del Kremlin sirve para evitar las sanciones occidentales: "Estos contrabandistas hacen que la aplicación del tope al precio del barril sea casi imposible"
Un error informático dejó al descubierto una red de empresas fantasma, exportaciones de crudo ruso y un sofisticado sistema para eludir sanciones internacionales, según una investigación publicada por Financial Times. De acuerdo con el medio, la estructura permitió movilizar al menos USD 90 mil millones en petróleo ruso, desempeñando un papel central en la financiación de la ofensiva del Kremlin en Ucrania.
La investigación logró identificar 48 empresas presuntamente independientes que, en realidad, operan coordinadamente desde distintas direcciones físicas. Todas comparten un servidor privado de correo electrónico, lo que permitió al equipo de Financial Times conectar sus actividades. Esta infraestructura digital común facilitó la detección de 442 dominios web vinculados a operaciones de comercio de crudo, muchos de ellos sin presencia pública ni formas de contacto.
El grupo de empresas actúa como intermediario para ocultar el origen del petróleo ruso, especialmente aquel controlado por Rosneft, la mayor exportadora del país. El enrutamiento del crudo a través de terceros dificulta rastrear tanto a las entidades sancionadas como los valores de las transacciones. La presión para ocultar el origen se intensificó en octubre de 2025, cuando Estados Unidos impuso sanciones directas contra Rosneft y Lukoil.
El núcleo de la red está relacionado con un grupo de empresarios de Azerbaiyán con lazos estrechos con Rosneft. Entre los nombres que emergen destaca Etibar Eyyub, a quien funcionarios de la Unión Europea consideran un colaborador cercano de Igor Sechin, el director ejecutivo de Rosneft. Eyyub fue incluido en las listas de sancionados del Reino Unido y la UE por facilitar la exportación de petróleo ruso, ocultando el origen de los cargamentos.
La red utiliza empresas con vida útil muy corta: los registros aduaneros muestran que estas entidades suelen operar solo unos seis meses antes de ser abandonadas y reemplazadas por nuevas firmas. Este dinamismo complica el trabajo de los encargados de hacer cumplir las restricciones internacionales.
Muchas de las empresas tienen sede en los Emiratos Árabes Unidos y comparten nombres parciales con otras firmas globales no relacionadas. Sin embargo, las entidades identificadas por Financial Times se dedican exclusivamente al comercio de petróleo.
Desde la imposición de sanciones, una compañía hasta entonces desconocida, Redwood Global Supply, se convirtió en el mayor exportador de crudo ruso. Incorporada en Ras Al Khaimah (EAU), Redwood fue sancionada por el Reino Unido en diciembre. El registro de la empresa coincide temporalmente con la creación de su dominio web y comparte teléfono con otra entidad de la red, lo que refuerza la hipótesis de que funciona como vehículo de operaciones de Etibar Eyyub.
La ministra de Exteriores de Letonia, Baiba Bra�e, advirtió: "Estos contrabandistas hacen que la aplicación del tope al precio del petróleo sea casi imposible, ya que complican saber el precio real de las transacciones y encubren a los productores sancionados. Por eso, es necesario sancionar a todo el ecosistema para salvar vidas ucranianas".
Funcionarios de la Unión Europea confirmaron que los hallazgos podrían servir de base legal para nuevas sanciones. David O'Sullivan, enviado europeo para sanciones, explicó: "Vemos patrones cada vez más complejos y nuevos actores que intentan burlar nuestras medidas. Cada paquete de sanciones intenta dificultar, hacer menos predecible y más costosa la elusión".
Una parte de la red está vinculada a Coral Energy, fundada en 2010 por el empresario azerí Tahir Garayev, quien también figura en la lista de sancionados británicos. Aunque Garayev fue el fundador, diversas fuentes del sector aseguraron a Financial Times que el verdadero control siempre estuvo en manos de Eyyub. "Desde la perspectiva comercial, el poder real siempre fue de Eitbar", relató un operador del sector.
Coral Energy fue señalada por la UE de manejar una proporción significativa de los buques de la llamada "flota en la sombra" rusa, compuesta por petroleros con cambios frecuentes de nombre, bandera y gestor para dificultar el rastreo. El análisis de movimientos marítimos revela que las compañías del listado trabajan habitualmente con navíos vinculados a Rosneft, como aquellos gestionados anteriormente por Gatik Ship Management.
Según Sergey Vakulenko, del Carnegie Russia and Eurasia Centre, el uso de decenas de empresas para ocultar operaciones "es un viejo truco de los noventa", aunque reconoce: "Es sorprendente que una sola red se haya vuelto tan grande e importante para Rosneft".
En noviembre de 2024, el último mes con datos completos disponibles, más del 80% del petróleo exportado por mar de Rosneft salió a través de la red identificada. El sistema divide funciones: unas empresas compran cargamentos, otras los venden en mercados como India y China, y algunas rutas incluyen terceras escalas, sobre todo en Emiratos Árabes Unidos. La documentación aduanera suele referirse al crudo con términos genéricos como "export blend", evitando especificaciones que permitan rastrear su origen.
A pesar de los esfuerzos internacionales, ejecutivos del sector energético ruso admiten que los exportadores sancionados han desviado el suministro mediante intermediarios no sancionados. Como reconoció un directivo anónimo al Financial Times: "Crea costos e inconvenientes extra. Pero, al final, el negocio sigue".
El verdadero alcance de la red aún es desconocido. Casi 400 dominios adicionales interactúan con el servidor común y podrían estar involucrados en actividades más allá del comercio de petróleo, incluyendo negocios de bienes raíces y energía gestionados por nacionales azeríes en Rusia.

