15 de diciembre de 2024
Su hijo de 12 años murió en un accidente y creó un emprendimiento en su honor: “Mantengo viva su esencia”

Lia Garavano sufrió la pérdida de Vladi en un trágico choque entre un auto y una moto. Como madre de cuatro y empleada a tiempo completo, buscó ayuda para seguir en pie. Lo que empezó con un taller de velas artesanales se convirtió en su pasión. Hace cuatro meses, para el cumpleaños de su hijo, inauguró su local y encontró luz en sus propias creaciones
Trabaja como empleada administrativa en una empresa agr�cola todos los d�as, y cuando termina su jornada de ocho horas se va a abrir su negocio. ?Me pasaba que llegaba a mi casa y me acostaba a dormir; durante mucho tiempo estuve as�, hasta que lleg� un momento que dije: ?No, yo no puedo seguir as�, porque esta no es mi esencia ni tampoco era la de �l??, relata. As� fue como hace dos a�os viaj� al centro porte�o para hacer los primeros talleres, y cada vez se fue perfeccionando m�s. ?Salgo de la empresa y a las cinco de la tarde me ducho y me voy al local; siento que me ayuda estar en contacto con la gente, ir a las ferias en la Plaza de Salto, porque es una manera de honrar como �l realmente era, muy sociable, travieso, de hacer muchas travesuras sanas, y no encuentro otra forma de seguir adelante?, confiesa.
Lia ya era mam� de Vicente, Victoria, y Valent�n, -hoy de 31, 25 y 21 a�os, respectivamente-, cuando supo que estaba embarazada de Vladimir. ?Estuve casada y fruto de ese matrimonio nacieron mis tres primeros hijos, despu�s me separ�; luego de varios a�os comenc� una relaci�n, y ah� lleg� Vladi?, cuenta. ?�l la pele� much�simo para nacer, porque fue un embarazo de riesgo desde el principio; lo pod�a perder en cualquier momento, y tuve que viajar a Buenos Aires para estar monitoreada y hacerme todos los estudios hasta que naci�?, rememora. Con el dolor y la impotencia a flor de piel, confiesa: ?Por eso me enoj� mucho con Dios, porque no le dio la posibilidad de pelearla, as� como la pele� para nacer, no pudo dar batalla para vivir porque falleci� en el acto?.
?Ese d�a le toc� a mi pap� venir a decirme, porque yo estaba en la oficina. Y fue terrible que mi pap�, que ahora tiene 81 a�os, me lo tuviera que decir. Ten�a miedo de perderlo a �l tambi�n, que es la persona que m�s me apoya y m�s me acompa�a?, manifiesta. Busc� ayuda y contenci�n, charl� con otras mam�s y durante mucho tiempo asisti� a sesiones en el?Me pasa lo que yo llamo ?shock de realidad?, porque hay d�as que pienso que es un sue�o, que no es real, y de repente caigo en la cuenta de que s� sucedi�. Es terrible saber lo que siente una mam� que perdi� a su hijo, y por eso aunque no las conozca, cada vez que s� de alguien quiero ir a abrazarla?, confiesa. Se acuerda de que antes escuchaba una historia similar y pensaba: ?Si a m� me pasa me muero, no podr�a seguir?. Resulta que no te mor�s, primero en mi caso porque tengo otros hijos, y para ellos el dolor es doble: ver mal a su mam� y no tener a su hermano, y segundo porque pens�s en tu hijo y sab�s que a �l no le gustar�a verte muerta en vida, sin poder ni respirar del dolor, y ah� es donde surge la b�squeda de homenajearlo para que desde donde est� sepa que manten�s viva su esencia?, manifiesta.
Algunos rituales la siguen acompa�ando, como ir al campo donde est� el caballo de Vladi. ?Es incre�ble porque llego y el caballito siempre viene, a�n habiendo otros caballos, ese es el que siempre viene, y yo me quedo horas ah�; tambi�n voy al cementerio y me pongo a leer las cartas de sus compa�eros, que lo relatan tal cual era. Le dec�an ?el defensor de los pobres?, porque era un gran l�der en la escuela, siempre defendiendo lo justo?, dice con una sonrisa. ?Por momentos siento que era un nene de 20 a�os en un cuerpito de 12?, reflexiona. Se acuerda que los fines de semana �l iba en bicicleta hasta la oficina donde ella trabajaba, a cuatro cuadras de la casa, para decirle: ?Mam�, ya puse el zapallo para el pur�. ?Cosas as�, miles, de querer ayudarme, siempre intentando solucionar todo. Realmente �l vino a traer luz, era tan especial. �C�mo yo me voy a quedar tirada en una cama si �l era todo lo contrario? No me lo puedo permitir jam�s?, comenta con emoci�n.L�a cuenta que la relaci�n con el pap� de Vladimir termin� mientras ella estaba embarazada, pero a pesar de las diferencias, siempre motiv� el v�nculo entre padre e hijo. ?Pas� muchas cosas sola, sobre todo el embarazo, siendo madre de tres hijos con otro beb� en camino, nuevamente separada, pero si hay algo que respeto es el derecho a la identidad de las personas, as� que nunca le negu� la posibilidad de que est�n juntos, y desde que Vladi tuvo cuatro meses, que fue la primera vez que se lo llev�, crearon una hermosa relaci�n?, revela. ?Al d�a de hoy no tengo di�logo con �l, pero s� que para �l tambi�n debe haber sido muy dif�cil porque fue su �nico hijo, y tambi�n para su abuela paterna, con quien tuve contacto mucho m�s tiempo?, indica.El paso de Vladi por este mundo fue tan brillante y luminoso como el de una estrella fugaz -dice su mam�-, y ese es el concepto que inspir� el nombre del emprendimiento. ?Por eso le puse as�, -en Instagram @estrellitafuugaz-, porque considero que �l fue como una estrellita fugaz, que pas� demasiado r�pido por ac�?, dice con ternura. Este a�o su hijo hubiese cumplido 16, y no hay un d�a que no se pregunte c�mo ser�a. ?Todas sus compa�eritas ya cumplieron 15, y me las encuentro tan grandes que no puedo evitar pensar en mi hijo; en lo grande que estar�a, me imagino que tendr�a muchas novias porque era muy querido y tan travieso. As� me paso las horas, habl�ndome a m� misma, respondi�ndome, pregunt�ndome c�mo hago, y felicit�ndome porque de a poco logr� muchas cosas?, expresa.Hubo meses enteros donde no quiso ver a nadie y temi� no poder levantarse. ?Cuando me separ� despu�s de mi matrimonio estuve muy deprimida, y cuando pas� lo de Vladi tuve terror de que me pasara lo mismo, porque no hay ni punto de comparaci�n entre final de una relaci�n y la muerte de un hijo?, enfatiza. A coraz�n abierto, tambi�n confiesa que fue muy dif�cil tratar de volver a disfrutar cumplea�os, vacaciones o simplemente un encuentro con amigas. ?Me sent�a muy culpable, me costaba un mont�n pensar que yo estaba disfrutando mientras mi hijo est� en el cementerio?, expone con dolor. Usa otra met�fora, la de una ?vida estilo serrucho?, porque a veces va para arriba y otras para abajo, pero nunca deja de intentar.Todos los aromas son dedicados a Vladi, porque la idea misma naci� para homenajearlo. Cada producto est� hecho con las propias manos de Lia, y conforman una l�nea muy natural que fue creciendo, y ya no son solo velas, sino tambi�n spray y difusores. Los aromas que se convirtieron en un hit son los de tilo, limonada de frambuesa y verbena, pero hay mucha m�s variedad: desde pomelo y t� verde, hasta moras, albahacas y violetas. Y la presentaci�n deja a la vista que cada gesto est� pensado y hecho desde el coraz�n: incluso hace f�sforos artesanales para que no haya excusa para encender una de sus creaciones. ?La luz para m� es todo, soy de las que piensa que la vida es m�s linda con una vela encendida?, dice, mientras evoca uno de las frases que suele acompa�ar los pedidos. ?En los momentos oscuros, la gente brilla?, es otra de sus preferidas, del autor David Sant.
Cada una de sus velas a su vez acompa�a diferentes momentos de las vida de sus clientes, ya sea un instante de calma en medio de la rutina, el pedido de un deseo, la toma de una decisi�n, el aniversario de una despedida, o el inicio de algo completamente nuevo. Todo ese abanico abarca cada una de las creaciones de L�a, y siente que es una manera de perpetuar la esencia de Vladi. ?Llegu� a pensar que �l no era para este mundo, que vino con una misi�n m�s grande, a despertarnos a todos con su alegr�a, y termin� creyendo que todos tenemos un destino marcado. Hoy estoy convencida de que cada d�a me levanto porque �l me da la fuerza desde donde est�; �l fue y es mi luz, no encuentro otra explicaci�n?, concluye.

